El autogobierno de los estudiantes

Por Patricia M. Lampkin
Vice Presidenta y Principal Directora de Asuntos del Alumnado (Student Affairs)

La vida estudiantil en la Universidad de Virginia es tan individual como lo es cada estudiante en sí. Esta vida tiene sus cimientos en el aspecto académico, y abarca tanto los espacios donde los estudiantes pasan tiempo fuera de las clases como donde desarrollan nuevos intereses, hacen amigos y aprenden nuevas destrezas. Los estudiantes pueden encontrar muchas maneras de involucrarse, de disfrutar, de servir a los demás, enfrentar cuestiones significativas, reforzar sus valores y alcanzar metas personales en lugares tan diversos como la residencia o el campo deportivo, o en actividades como tocar música o prestar servicio a la comunidad. Se encuentran opciones por todas partes, y frecuentemente aprender a equilibrarlas es parte del aprendizaje.

La vida del estudiante en la Universidad de Virginia se fundamenta en seis valores importantes:

  • El rigor académico
  • El honor y la integridad
  • Un sistema de autogobierno
  • Servicio a la comunidad
  • Diversidad
  • Salud y bienestar

Estos valores son los que guían nuestro trabajo con los estudiantes. Son la base con la que creamos una comunidad académica sólida que está equilibrada al permitir que los estudiantes tengan otras oportunidades que les enriquezcan como personas, que les promocionen la capacidad de liderazgo, que despierten los valores cívicos y que proporcionen un cierto autodescubrimiento y realización personal. Desde cargos representativos que fomentan un sentido de liderazgo hasta proyectos de servicio aquí y en otros países, la vida fuera el aula enriquece la experiencia académica de los estudiantes de UVA.

Desde el primer día en el campus, los estudiantes forman parte de una comunidad unida que se basa en el autogobierno y en un sistema que ayudará a desarrollar su conocimiento, su carácter y espíritu independendiente.

Autogobierno significa que los estudiantes tienen una considerable libertad para desarrollar sus talentos y tomar decisiones relacionadas con la vida universitaria. Pero esta libertad incluye unas expectativas muy altas de ser responsables. Se espera que los estudiantes se comporten con decoro tanto dentro como fuera de las aulas, y que se involucren éticamente con su comunidad local, nacional o internacional. Podemos afirmar que la experiencia de los subgraduados en la UVA es única, pues gracias a la capacidad de autogobierno se genera unas expectativas y unos niveles de responsabilidad muy altos que ayudarán a los estudiantes a ser verdaderos ciudadanos globales. Con el autogobierno, los estudiantes tendrán libertad para ser creativos, podrán autorrealizarse, convertirse en líderes, así como desafiarse y aprender de sus propios errores. En todo este proceso, la Universidad siempre estará presente ofreciendo su apoyo y una orientación adecuada.

A nivel administrativo amplio, el autogobierno significa que los estudiantes están a cargo del Sistema de Honor y del Comité Judicial de la Universidad. Los estudiantes están investidos de este poder en virtud de un acuerdo con la Junta Directiva (Board of Visitors) de la Universidad. Los estudiantes eligen a sus representantes, los cuales son los responsables del funcionamiento diario de estos consejos administrativos, de proponer enmiendas a las políticas y de todas las medidas disciplinares.

A diferencia de otras instituciones que organizan desde la administración la supervisión de los estudiantes, UVA les permite a los estudiantes gobernarse a sí mismos. Aunque ciertamente es una gran responsabilidad, está comprobado que funciona proporcionando un aprendizaje muy valioso.

Los estudiantes también gestionan numerosas organizaciones estudiantiles en el campus que operan de manera independiente de la universidad y que representan la gran amplitud de los intereses del estudiantado. Emblemático de esta relación autónoma, éstas organizaciones se conocen como Organizaciones Independientes Contratadas, más conocidas familiarmente por sus iniciales en inglés CIOs. Estos grupos pueden solicitar fondos de la Tasa de Actividades Estudiantiles para sus actividades, y su presencia anima de muchas maneras la vida en el campus.

A un nivel individual, el autogobierno de los estudiantes significa que, al fin y al cabo, ellos son los responsables de sus acciones. En otras palabras, los estudiantes tienen la libertad de decidir cuál va a ser su código de conducta en la vida diaria. La mayoría de los estudiantes que llegan a nuestra universidad ya son relativamente autónomos y responsables, por lo que les beneficia esta libertad. Y aunque cometan errores, no hay que olvidar que aprender de los errores también forma parte de su educación. Los estudiantes pueden aprender de sus compañeros y ejercer sobre ellos una influencia positiva, ya sea de manera informal o bien a través de alguno de los programas de apoyo.

Es importante decir que aunque se ejerza el autogobierno, los estudiantes siguen recibiendo apoyo y tutela. Los miembros de la comunidad universitaria, sobre todo nosotros cuyas responsabilidades giran en torno a las necesidades de los estudiantes, ofrecemos servicios de asesoramiento y apoyo, y, sobre todo, creamos un entorno seguro para toda la comunidad. Además con nosotros también contamos con los estudiantes que hacen tareas de apoyo para conseguir todas estas metas y dan ejemplo a la comunidad entera de cómo se ejerce el liderazgo.

De acuerdo con los principios fundacionales de Jefferson, los estudiantes aprenden a ser ciudadanos cultos en la universidad ejerciendo el autogobierno. Y, como consecuencia, cuando se gradúan se marchan preparados para asumir cargos de responsabilidad y liderazgo en la sociedad.

Muchos antiguos alumnos afirman que la experiencia con el sistema de autogobierno enriqueció de manera significativa su educación universitaria. Tras el paso de muchas y muy diferentes promociones de estudiantes, seguimos pensando que el tener una comunidad autogobernada continúa definiendo la experiencia estudiantil de UVA.